domingo, 25 de abril de 2010
martes, 23 de marzo de 2010
lunes, 22 de marzo de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
new buddies
y esto es un primer plano de la nueva impresora
que sí, habla catalán...
Y ellos son los dos juguetitos nuevos que acaban de entrar en casa.
Aunque a primera vista parezca que se trata de fruslerías, de comprar por comprar, de caprichitos de la nena, vaya, están directamente relacionados con mi productividad, con mi actividad laboral, con lo que se viene llamando income.
A saber: el pin roll (imaginaos mis explicaciones hasta que Dagmar, mirando la caja que yo tenia en la mano ayer, me dijo cómo se llamaba. Jesús, qué manera de hacer el ridículo); bueno, pues el pin roll vale lo que vale no solo porque lo traen con appointment de su majestad, sino porque si os fijáis, tiene unos anillitos de diferente tamaños a los lados. Estos anillitos se sacan dependiendo del grosor del que queramos que nos quede la masa, así queda siempre perfectamente lisa lo cual, a la hora de decorar con glasa, o para lo que viene siendo el acabado final de la galletita, es un gran improvement.
Sí, ya sé. Ahora tengo que usarlo. Prometo presentar pruebas muy pronto y pensar cómo me lo monto teniendo en cuenta que el ancho del mármol de mi cocina es exactamente la mitad del ancho del palo nuevo...
Ay, perdón. No he explicado qué tiene que ver ésto con el income. Pues que en cuanto nos pongamos a producir como locas, Dagmar y yo vamos a salir en busca de cafeterías para merendiar, digo para ofrecer galletitas caseras, que aquí triunfan como la san miguel.
Qué os parece el plan?
Y la impresora supongo que es más fácil de adivinar. Mi santo se debe haber cansado de que todas las semanas le enviara un mail con 20 attachments de ejercicios para mis alumnitos ,para que me lo imprimiera, y ha dicho 'ala, te lo imprimes en casita'. Y todos contentos. Mis alumnitos, mi santo, y yo.
Y vosotros?
Aunque a primera vista parezca que se trata de fruslerías, de comprar por comprar, de caprichitos de la nena, vaya, están directamente relacionados con mi productividad, con mi actividad laboral, con lo que se viene llamando income.
A saber: el pin roll (imaginaos mis explicaciones hasta que Dagmar, mirando la caja que yo tenia en la mano ayer, me dijo cómo se llamaba. Jesús, qué manera de hacer el ridículo); bueno, pues el pin roll vale lo que vale no solo porque lo traen con appointment de su majestad, sino porque si os fijáis, tiene unos anillitos de diferente tamaños a los lados. Estos anillitos se sacan dependiendo del grosor del que queramos que nos quede la masa, así queda siempre perfectamente lisa lo cual, a la hora de decorar con glasa, o para lo que viene siendo el acabado final de la galletita, es un gran improvement.
Sí, ya sé. Ahora tengo que usarlo. Prometo presentar pruebas muy pronto y pensar cómo me lo monto teniendo en cuenta que el ancho del mármol de mi cocina es exactamente la mitad del ancho del palo nuevo...
Ay, perdón. No he explicado qué tiene que ver ésto con el income. Pues que en cuanto nos pongamos a producir como locas, Dagmar y yo vamos a salir en busca de cafeterías para merendiar, digo para ofrecer galletitas caseras, que aquí triunfan como la san miguel.
Qué os parece el plan?
Y la impresora supongo que es más fácil de adivinar. Mi santo se debe haber cansado de que todas las semanas le enviara un mail con 20 attachments de ejercicios para mis alumnitos ,para que me lo imprimiera, y ha dicho 'ala, te lo imprimes en casita'. Y todos contentos. Mis alumnitos, mi santo, y yo.
Y vosotros?
miércoles, 10 de febrero de 2010
sábado, 23 de enero de 2010
Home, sweet home
Ya estamos en casa.
Aterrizamos esta mañana y, después de un paseo en taxi por la ronda y unas vistas tremendas de la city bajo un cielo gris y lluvioso con ganas, llegamos a casita.
Nuestra casita es muy pequeña, ya se sabe. Pero después de haber pasado un mes en casa de Román y Graciela (bueno, en realidad esto hubiera pasado después de estar en cualquier otra casa) es más pequeña aún. Vacía, blanca, pobrecita ella.
Así que hemos abierto las maletas, nos hemos hecho una pasta con una salsa ligera -nada que ver con aquellas, pero qué le vamos a hacer-, y nos hemos echado una siesta.
Mi santo sigue durmiendo, yo voy a ver si doy unas cuantas vueltas y hago un reconocimiento del terreno mientras me pongo al dia con los mails. (Cualquiera diría...).
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