domingo, 8 de marzo de 2009

Sydney, primera visita.


Hemos pasado una semana en Sydney. Acabamos de entrar a casa.
Mi santo tenía muchas cosas de que hablar con Juan Carlos de trabajo y nos fuimos para allí. Yo, como viene siendo usual últimamente, de princesita, a hacer turismo. Ésto no puede ser bueno, al final me voy a acostumbrar.

Pues como me consta que hay algun video de mí que mal que me pese va a salir a la luz, aprovecho que el director artístico está durmiendo para empezar a escribir, y evitar así que el video no sea la primera impresión que os llevéis de la ciudad.
Por mi parte, como le acabo de contar a la Gemmeta, la ciudad me ha gustado bastante. Hay entre Sydney y Melbourne la rivalidad típica de las dos grandes ciudades que se da en muchos países (aunque la capital en este caso no sea ninguna de ellas, pero es que Canberra es caso aparte. Dicen que como fue diseñada enterita sobre el papel, no parece una ciudad, que es como un decorado de casas, oficinas y edificios públicos. Cuando vayamos opinaremos).

Pues eso, que todo el mundo compara y pregunta 'qué te gusta más, Melbourne o Sydney', y a nosotros nos hacía gracia que la respuesta siempre era: 'Melbourne, porque Sydney es más caótica y Mel más ordenadita'... un poco pobre, no? el Gòtic es un caos y es precioso... pues ahora es la mía:

Lo primerito que notamos al aterrizar (por cierto, una hora justa de vuelo, 720 km): la humedad. Sydney es húmedo a rabiar, y eso no nos gusta.
Luego vimos que sí, que Sydney es un caos sobre el papel, no hay más que ver el plano de la linea de tren, da más vueltas que un ventilador, pero es que hay un montón de rias, y eso hace también que tenga ferris además de trenes y autobuses, todo integrado en el mismo billete. Es muy bonito tomarte el ferri para ir de casa al trabajo, las vistas son impresionantes, y eso señores, no lo tiene Mel.
Por contra, el centro de Sydney (hay que insistir en que solo he estado una semana contra tres meses en Mel), me ha parecido caótico, poco pensado para la gente. En Mel paseas por el centro y todo son calles muy muy anchas, muchos parques públicos y espacios grandes y abiertos, aunque sea una ciudad grande se ve que está pensada para que la gente se sienta cómoda en ella. En Sydney no he tenido esa impresión en el centro, me ha recordado más a las ciudades europeas con su tráfico, su ruido, polución, tiendas, ...
PERO, Sydney tiene algo que no tiene Mel, sí, la Ópera, esa 'casita' (Opera House, je), que al estar al borde del mar y en un espacio abierto tan grande, a veces engaña y pierdes la noción de lo grande que es. Pero la verdad es que es grande. MUY GRANDE.

No, no vimos a Nemo. Pero tampoco buscamos mucho rato.


De momento me quedo con Melbourne. Supongo que la conozco mejor y eso influye. Además, está mi casita y mi churro dentro de ella. Eso es definitivo.

2 comentarios:

Anahiz dijo...

Hola Sandra
Escribe Anahí la tía de Sergio
Que buena descripción que haces de Sydney. El canguro de la foto, lo sacaron ustedes?
Ahora están de paso o viviendo en Sydney
Un abrazo criollo con medialunas para Sergio o techas como quieran llamarlo y otro para vos.
Anahí

san y ser dijo...

Hola Anahí, gracias pero sólo hemos estado una semana en Sydney, vivimos en Melbourne. Supongo (y espero) que tendremos más ocasiones de visitar Sydney, porque Sergio estuvo todo el tiempo trabajando, y en tan pocos dias yo sólo pude ver la parte más turística, me falta la ciudad de los que viven allí...
Y sí, los canguros estaban el en zoo. No muy activos, porque esa mañana hacía mucho calor, pero en vivo y en directo.
Abrazos (mmmmm... medialunas!!!)